El compartir nos enriquece...
viernes, 29 de noviembre de 2013
jueves, 7 de noviembre de 2013
sábado, 25 de mayo de 2013
La palícula "Escritores de la Libertad" está basada en una historia real que transcurre en Long Beach, en el año 1994, en el Rodney King, en la High School Wilson. Se trata de adolescentes pobres, pertenecientes a bandas de pandilleros de distintos grupos raciales: asiáticos, negros, latinos, que con o sin familia han crecido en contextos de pobreza, violencia, drogadicción, etc.
Dicha película está basada en la historia real de la maestra Erin Gruwell cuyo primer trabajo como maestra en una peligrosa preparatoria de Los Ángeles, la puso en contacto con jóvenes cínicos y agresivos que veían la escuela como una pausa fugaz entre sus guerras étnicas y vidas criminales. Sin embargo, a base de tenacidad y buenas ideas, Gruwell encontró el modo de interesar a los jóvenes en sus clases y hacerlos apreciar la educación que recibían. Retrata de manera cruda y realista las condiciones de vida que roban la motivación a los estudiantes y los obligan a meramente sobrevivir.
"La experiencia de un grupo de alumnos con su docente los lleva a realizar un recorrido personal: el conocimiento, la reflexión y el relato íntimo de las propias historias de vida. De este modo descubren que sus complejos y rencores son comunes a todos los compañeros de clase. Todos se sienten discrimados.
Conocer la historia de Ana Frank (judía, asesinada por los soldados de GESTAPO en el ático de la oficina Miep Gies) les permite exteriorizar sus inquietudes y temores, y potencia su rebeldía hacia el reconocimiento del otro como un ser que puede parecerse a ellos. Sólo necesitan conocerlo, y dejarse conocer por los demás".
Elegí esta película para compartirla con ustedes, porque me pareció sumamente importante y valorable el desempeño de la maestra hacia sus alumnos, logrando en ellos un cambio significativo en sus vidas. Su gran compromiso y dedicación logran que los alumnos se den cuenta que a pesar de las diferencias culturales y personales , todos son iguales y cada uno tiene muchas cualidades positivas para aportar.
Desde mi opinión, es una película que permite reflexionar, cuestionarse y repensar cómo actuar frente a situaciones tan complejas, como lo son la violencia, la exclusión, la discriminación. También da cuenta de que con compromiso y perseverancia, uno desde el rol de docente, puede lograr y generar muchos cambios positivos en los niños y en sus vidas, pero a su vez, hay que saber que a veces por más que se ponga todo el empeño hay situaciones que no podemos resolver, pero creo que lo más importante, es haberlo intentado, nunca rendirse frente a la primera dificultad. Hay que tomar conciencia que uno como docente, es un referente para los niños, por eso hay que estar comprometido con la educación y con su bienestar.
Conferencia: “Juego y escuela infantil: tendencias actuales”
El segundo encuentro del Ciclo de
Conferencias de Actualización en Educación Inicial organizado por la
Universidad Nacional de Avellaneda y por la Unión Nacional de Educadores
de Nivel Inicial se llevará a cabo el miércoles 5 de junio.
La Universidad Nacional de
Avellaneda, en conjunto con la Unión de Educadores de Nivel Inicial de
Buenos Aires, llevará a cabo el miércoles 5 de junio, a las 17.30 horas,
el segundo encuentro del Ciclo de Conferencias de Actualización en
Educación Inicial.El mismo estará a cargo de la Dra. Patricia Sarlé y se realizará en la Plaza Seca del Centro Cultural UNDAV, sita en Colón y España, Avellaneda.
La temática a trabajar será “Juego y escuela infantil: tendencias actuales” y a través de ella se buscará presentar el resultado de diferentes estudios sobre el juego y la educación inicial.
En una primera instancia, se abordará el modo en que el juego aparece en los documentos oficiales, las escuelas infantiles y los institutos de formación docente.
Además, se analizarán los primeros resultados de una investigación sobre la incorporación de la Ludoteca en una escuela inicial y primaria.
Patricia Sarlé es Doctora en Educación por la Universidad de Buenos Aires (UBA), Profesor de Educación Preescolar, Lic. en Cs. de la Educación y Magíster en Didáctica. Actualmente, es Directora de la Maestría en Educación Infantil (UBA) y se desempeña como docente e investigadora del IICE. Su investigación actual está centrada en la didáctica de la educación infantil, tomando al juego y a las prácticas de vida cotidiana como foco de análisis.
El próximo encuentro será el 1 de julio y estará a cargo de Origlio Fabrizio, quien disertará acerca de “El juego dramático y el teatro en la educación inicial”.
Cabe destacar que se trata de una actividad gratuita, con vacantes limitadas, y que otorga puntaje del Municipio de Avellaneda. Para informes e inscripciones, los interesados pueden escribir a extension@undav.edu.ar
lunes, 20 de mayo de 2013
El día sábado 18/5 concurrí a la II Jornada para el Abordaje de la Simetría Inconsciente, coordinada por Claudia Messing, en el Instituto Tomás Devoto.
La Simetría Inconsciente es la correspondencia exacta en forma, tamaño y posición de las partes de un todo. Los niños desde que nacen traen la simetría inconsciente, copian a los padres en sus expresiones y por eso tienden a querer mandar en la familia. Copian como espejos en absolutamente todo al adulto (comportamientos, lenguaje, expresiones, sentimientos). Los niños que son simétricos lo manifiestan a través de su comportamiento, de su estado de ánimo, de su elevada autoexigencia. Cuentan para todo con sus padres, esperan que los padres se hagan cargo de todas las situaciones, y cuando el niño tiene que hacerse cargo se abruma, se frustra.
Tienen bipolaridad, ya que necesitan que los padres estén y los guíen pero no soportan que les digan qué hacer. Tienen una autosuficiencia imaginaria, lo que se relaciona con la idea de completud (es la paridad con el adulto, el niño no se siente totalmente separado del adulto). No se terminan de individualizar, es decir, de separar de sus padres.Se sienten ofendidos con la palabra del adulto, se sienten desvalorizados frente a los consejos o sugerencias; cuando ocurran estas situaciones lo conveniente es explicarle al niño que uno lo valora y no lo menosprecia, que uno lo quiere ayudar y aportarle cosas buenas. Hay que explicitar lo que ocurre en ese momento a nivel emocional, para no terminar siendo reiterativo. Hay que explicar la situación, que él (el niño) se pone a la altura del adulto, lo copia creyendo que es tan grande como el, pero en realidad, no es así, hay que explicarle que sabe muchas cosas pero muchas otras no. Frente a este tipo de sitauciones el adulto debe controlarse, debe mantener su lugar de adulto, su postura porque de lo contrario pierde la autoridad. Hay que tratar de mantener la comunicación respetuosa, dándole lugar al otro, pero el adulto es quien tiene que liderar la comunicación. Se habla cuando hay escucha, de lo contrario, es en vano.
El niño simétrico forma parte del otro pero no registra a ese "otro" como diferente. No registra el esfuerzo del adulto, es difícil que registre lo que se le brinda, necesita todo y si algo falla, se siente no querido. La idea del límite, se adquiere cuando se tiene en cuenta al padre, cuando tiene un relación satisfactoria.
También hay que dialogar con el niño la noción de vacío que siente debido a que cree que todo el tiempo va a existir correspondencia entre lo que siente y piensa. Se frustran permanentemente y no comprenden al adulto. No tienen noción de todo lo que los padres les brindan, todo lo que reciben, se sienten autosuficiente.
Las bases de la simetría son la completud (que todo se puede) y la paridad con el adulto. Lo que ocurre con los nños simetrícos es el contagio emocional. En el cerebro tenemos millones de neuronas espejos, éstas permiten saber lo que el otro siente sin necesidad de hablar, no conectamos emocionalmente con el otro. El niño se mimetiza con los padres y se contagian emocionalmente y lo verbalizan, es por esto, que en la actualidad, hay tantos niños con depresión y/o demás trastornos. El niño capta todo lo que el adulto muestra y lo pone en evidencia.
El adulto debe verbalizarle al niño que hay que responsabilizarse de las consecuencias por los actos de cada uno, ya que existen limitaciones y todo no se puede. El límite tiene que ver con las propias limitaciones. Hay que incluir al niño en aquello que le compete, no en todo. En vez de tapar la frustración del niño, hay que tratar de ponerle palabras a aquello que el niño siente y tratar de comprenderlo en sus sentimientos.
Los niños si bien copian a los padres no los internalizan, por eso los necesitan permanentemente cerca y se sienten solos; esto tiene que ver con la simetría y la falta de apoyos internos. Para que los niños recuperen a sus padres como figuras protectoras, un buen ejercicio es abrazarlos y luego preguntarles cómo se sienten, si pueden evocar ese abrazo y sentir la presencia de sus padres, sin estar siendo abrazado en ese instante. De esta manera, los niños se pueden sentir acompañados por sus padres. La simetría se flexibiliza, se trabaja a partir de la comunicación cotidiana. Para tomar ciertas decisiones, los padres tienen que dialogar delante del niño, reflexionar, escuchar las opiniones tanto del padre como de la madre, proponerle al niño que decida (siempre y cuando sea un tema que involucre al niño, sino hay que mantener la intimidad. No hay que preguntarle todo al niño); si el niño no puede decidir, es ahí cuando el adulto decide (totalmente corrido del papel autoritario). El límite debe ser flexible, reflexivo, hay que darle valor a los niños y mostrarles lo importante que son.
El síntoma de la simetría inconsciente es la hiperexigencia y el temor al fracaso que provoca.
Claudia Messing es Lic. en Psicología . Egresada de la U.B.A.
- Licenciada y Profesora en Sociología. Egresada de la U.B.A.
- Psicologa Social. Egresada de la Primera Escuela Privada de Pichon Rivière. y Psicodramatista. Tiene un Instituto para el abordaje de la simetría inconsciente, el cual lleva adelante junto a su marido, Benjamín Zarankin, que es Terapeuta Vincular-Familiar de la Organización Vincular y Co-Director de la Organización Vincular. Claudia escribió tres libros: Desmotivación, insatisfacción y abandono de proyectos en los jóvenes; Simetría entre padres e hijos y ¿Por qué es tan difícil ser padres hoy?.
Fue muy interesante el tema de la jornada, ya que me permitió abrir más la cabeza para entender ciertas situaciones y por supuesto, enriquecerme y sumar más herramientas y/o estrategias para desarrollarme en mi rol docente. A continuación, comparto con ustedes una síntesis de lo charlado a lo largo de la jornada.
La Simetría Inconsciente es la correspondencia exacta en forma, tamaño y posición de las partes de un todo. Los niños desde que nacen traen la simetría inconsciente, copian a los padres en sus expresiones y por eso tienden a querer mandar en la familia. Copian como espejos en absolutamente todo al adulto (comportamientos, lenguaje, expresiones, sentimientos). Los niños que son simétricos lo manifiestan a través de su comportamiento, de su estado de ánimo, de su elevada autoexigencia. Cuentan para todo con sus padres, esperan que los padres se hagan cargo de todas las situaciones, y cuando el niño tiene que hacerse cargo se abruma, se frustra.Tienen bipolaridad, ya que necesitan que los padres estén y los guíen pero no soportan que les digan qué hacer. Tienen una autosuficiencia imaginaria, lo que se relaciona con la idea de completud (es la paridad con el adulto, el niño no se siente totalmente separado del adulto). No se terminan de individualizar, es decir, de separar de sus padres.Se sienten ofendidos con la palabra del adulto, se sienten desvalorizados frente a los consejos o sugerencias; cuando ocurran estas situaciones lo conveniente es explicarle al niño que uno lo valora y no lo menosprecia, que uno lo quiere ayudar y aportarle cosas buenas. Hay que explicitar lo que ocurre en ese momento a nivel emocional, para no terminar siendo reiterativo. Hay que explicar la situación, que él (el niño) se pone a la altura del adulto, lo copia creyendo que es tan grande como el, pero en realidad, no es así, hay que explicarle que sabe muchas cosas pero muchas otras no. Frente a este tipo de sitauciones el adulto debe controlarse, debe mantener su lugar de adulto, su postura porque de lo contrario pierde la autoridad. Hay que tratar de mantener la comunicación respetuosa, dándole lugar al otro, pero el adulto es quien tiene que liderar la comunicación. Se habla cuando hay escucha, de lo contrario, es en vano.
El niño simétrico forma parte del otro pero no registra a ese "otro" como diferente. No registra el esfuerzo del adulto, es difícil que registre lo que se le brinda, necesita todo y si algo falla, se siente no querido. La idea del límite, se adquiere cuando se tiene en cuenta al padre, cuando tiene un relación satisfactoria.
También hay que dialogar con el niño la noción de vacío que siente debido a que cree que todo el tiempo va a existir correspondencia entre lo que siente y piensa. Se frustran permanentemente y no comprenden al adulto. No tienen noción de todo lo que los padres les brindan, todo lo que reciben, se sienten autosuficiente.
Las bases de la simetría son la completud (que todo se puede) y la paridad con el adulto. Lo que ocurre con los nños simetrícos es el contagio emocional. En el cerebro tenemos millones de neuronas espejos, éstas permiten saber lo que el otro siente sin necesidad de hablar, no conectamos emocionalmente con el otro. El niño se mimetiza con los padres y se contagian emocionalmente y lo verbalizan, es por esto, que en la actualidad, hay tantos niños con depresión y/o demás trastornos. El niño capta todo lo que el adulto muestra y lo pone en evidencia.
El adulto debe verbalizarle al niño que hay que responsabilizarse de las consecuencias por los actos de cada uno, ya que existen limitaciones y todo no se puede. El límite tiene que ver con las propias limitaciones. Hay que incluir al niño en aquello que le compete, no en todo. En vez de tapar la frustración del niño, hay que tratar de ponerle palabras a aquello que el niño siente y tratar de comprenderlo en sus sentimientos.
Los niños si bien copian a los padres no los internalizan, por eso los necesitan permanentemente cerca y se sienten solos; esto tiene que ver con la simetría y la falta de apoyos internos. Para que los niños recuperen a sus padres como figuras protectoras, un buen ejercicio es abrazarlos y luego preguntarles cómo se sienten, si pueden evocar ese abrazo y sentir la presencia de sus padres, sin estar siendo abrazado en ese instante. De esta manera, los niños se pueden sentir acompañados por sus padres. La simetría se flexibiliza, se trabaja a partir de la comunicación cotidiana. Para tomar ciertas decisiones, los padres tienen que dialogar delante del niño, reflexionar, escuchar las opiniones tanto del padre como de la madre, proponerle al niño que decida (siempre y cuando sea un tema que involucre al niño, sino hay que mantener la intimidad. No hay que preguntarle todo al niño); si el niño no puede decidir, es ahí cuando el adulto decide (totalmente corrido del papel autoritario). El límite debe ser flexible, reflexivo, hay que darle valor a los niños y mostrarles lo importante que son.El síntoma de la simetría inconsciente es la hiperexigencia y el temor al fracaso que provoca.
domingo, 19 de mayo de 2013
Comparto con ustedes una
videoconferencia sobre "La centralidad del juego como uno de los pilares
de la Didáctica de la Eduación Inicial" de la profesora Rosa
Violante, que tuvo lugar en el marco de la Cátedra Nacional Abierta de Juego, organizada
por la Dirección de Educación Inicial del Ministerio de Educación de la Nación.
Me parecieron de suma importancia algunos de los interrogantes que plantea, como
ser, ¿Cómo se explican las relaciones entre juego y enseñanza?, ¿Se pueden
enseñar contenidos escolares en situaciones de juego? y ¿Cuál es el lugar del
juego en la Didáctica de la Educación Inicial?. Espero que les sea
enriquecedora, ya que desde mi punto de vista, me permitió reflexionar
sobre la valoración del juego dentro de la escuela y sobre ciertos modos de
enseñanza.
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