viernes, 29 de noviembre de 2013
jueves, 7 de noviembre de 2013
sábado, 25 de mayo de 2013
La palícula "Escritores de la Libertad" está basada en una historia real que transcurre en Long Beach, en el año 1994, en el Rodney King, en la High School Wilson. Se trata de adolescentes pobres, pertenecientes a bandas de pandilleros de distintos grupos raciales: asiáticos, negros, latinos, que con o sin familia han crecido en contextos de pobreza, violencia, drogadicción, etc.
Dicha película está basada en la historia real de la maestra Erin Gruwell cuyo primer trabajo como maestra en una peligrosa preparatoria de Los Ángeles, la puso en contacto con jóvenes cínicos y agresivos que veían la escuela como una pausa fugaz entre sus guerras étnicas y vidas criminales. Sin embargo, a base de tenacidad y buenas ideas, Gruwell encontró el modo de interesar a los jóvenes en sus clases y hacerlos apreciar la educación que recibían. Retrata de manera cruda y realista las condiciones de vida que roban la motivación a los estudiantes y los obligan a meramente sobrevivir.
"La experiencia de un grupo de alumnos con su docente los lleva a realizar un recorrido personal: el conocimiento, la reflexión y el relato íntimo de las propias historias de vida. De este modo descubren que sus complejos y rencores son comunes a todos los compañeros de clase. Todos se sienten discrimados.
Conocer la historia de Ana Frank (judía, asesinada por los soldados de GESTAPO en el ático de la oficina Miep Gies) les permite exteriorizar sus inquietudes y temores, y potencia su rebeldía hacia el reconocimiento del otro como un ser que puede parecerse a ellos. Sólo necesitan conocerlo, y dejarse conocer por los demás".
Elegí esta película para compartirla con ustedes, porque me pareció sumamente importante y valorable el desempeño de la maestra hacia sus alumnos, logrando en ellos un cambio significativo en sus vidas. Su gran compromiso y dedicación logran que los alumnos se den cuenta que a pesar de las diferencias culturales y personales , todos son iguales y cada uno tiene muchas cualidades positivas para aportar.
Desde mi opinión, es una película que permite reflexionar, cuestionarse y repensar cómo actuar frente a situaciones tan complejas, como lo son la violencia, la exclusión, la discriminación. También da cuenta de que con compromiso y perseverancia, uno desde el rol de docente, puede lograr y generar muchos cambios positivos en los niños y en sus vidas, pero a su vez, hay que saber que a veces por más que se ponga todo el empeño hay situaciones que no podemos resolver, pero creo que lo más importante, es haberlo intentado, nunca rendirse frente a la primera dificultad. Hay que tomar conciencia que uno como docente, es un referente para los niños, por eso hay que estar comprometido con la educación y con su bienestar.
Conferencia: “Juego y escuela infantil: tendencias actuales”
El segundo encuentro del Ciclo de
Conferencias de Actualización en Educación Inicial organizado por la
Universidad Nacional de Avellaneda y por la Unión Nacional de Educadores
de Nivel Inicial se llevará a cabo el miércoles 5 de junio.
La Universidad Nacional de
Avellaneda, en conjunto con la Unión de Educadores de Nivel Inicial de
Buenos Aires, llevará a cabo el miércoles 5 de junio, a las 17.30 horas,
el segundo encuentro del Ciclo de Conferencias de Actualización en
Educación Inicial.El mismo estará a cargo de la Dra. Patricia Sarlé y se realizará en la Plaza Seca del Centro Cultural UNDAV, sita en Colón y España, Avellaneda.
La temática a trabajar será “Juego y escuela infantil: tendencias actuales” y a través de ella se buscará presentar el resultado de diferentes estudios sobre el juego y la educación inicial.
En una primera instancia, se abordará el modo en que el juego aparece en los documentos oficiales, las escuelas infantiles y los institutos de formación docente.
Además, se analizarán los primeros resultados de una investigación sobre la incorporación de la Ludoteca en una escuela inicial y primaria.
Patricia Sarlé es Doctora en Educación por la Universidad de Buenos Aires (UBA), Profesor de Educación Preescolar, Lic. en Cs. de la Educación y Magíster en Didáctica. Actualmente, es Directora de la Maestría en Educación Infantil (UBA) y se desempeña como docente e investigadora del IICE. Su investigación actual está centrada en la didáctica de la educación infantil, tomando al juego y a las prácticas de vida cotidiana como foco de análisis.
El próximo encuentro será el 1 de julio y estará a cargo de Origlio Fabrizio, quien disertará acerca de “El juego dramático y el teatro en la educación inicial”.
Cabe destacar que se trata de una actividad gratuita, con vacantes limitadas, y que otorga puntaje del Municipio de Avellaneda. Para informes e inscripciones, los interesados pueden escribir a extension@undav.edu.ar
lunes, 20 de mayo de 2013
El día sábado 18/5 concurrí a la II Jornada para el Abordaje de la Simetría Inconsciente, coordinada por Claudia Messing, en el Instituto Tomás Devoto.
La Simetría Inconsciente es la correspondencia exacta en forma, tamaño y posición de las partes de un todo. Los niños desde que nacen traen la simetría inconsciente, copian a los padres en sus expresiones y por eso tienden a querer mandar en la familia. Copian como espejos en absolutamente todo al adulto (comportamientos, lenguaje, expresiones, sentimientos). Los niños que son simétricos lo manifiestan a través de su comportamiento, de su estado de ánimo, de su elevada autoexigencia. Cuentan para todo con sus padres, esperan que los padres se hagan cargo de todas las situaciones, y cuando el niño tiene que hacerse cargo se abruma, se frustra.
Tienen bipolaridad, ya que necesitan que los padres estén y los guíen pero no soportan que les digan qué hacer. Tienen una autosuficiencia imaginaria, lo que se relaciona con la idea de completud (es la paridad con el adulto, el niño no se siente totalmente separado del adulto). No se terminan de individualizar, es decir, de separar de sus padres.Se sienten ofendidos con la palabra del adulto, se sienten desvalorizados frente a los consejos o sugerencias; cuando ocurran estas situaciones lo conveniente es explicarle al niño que uno lo valora y no lo menosprecia, que uno lo quiere ayudar y aportarle cosas buenas. Hay que explicitar lo que ocurre en ese momento a nivel emocional, para no terminar siendo reiterativo. Hay que explicar la situación, que él (el niño) se pone a la altura del adulto, lo copia creyendo que es tan grande como el, pero en realidad, no es así, hay que explicarle que sabe muchas cosas pero muchas otras no. Frente a este tipo de sitauciones el adulto debe controlarse, debe mantener su lugar de adulto, su postura porque de lo contrario pierde la autoridad. Hay que tratar de mantener la comunicación respetuosa, dándole lugar al otro, pero el adulto es quien tiene que liderar la comunicación. Se habla cuando hay escucha, de lo contrario, es en vano.
El niño simétrico forma parte del otro pero no registra a ese "otro" como diferente. No registra el esfuerzo del adulto, es difícil que registre lo que se le brinda, necesita todo y si algo falla, se siente no querido. La idea del límite, se adquiere cuando se tiene en cuenta al padre, cuando tiene un relación satisfactoria.
También hay que dialogar con el niño la noción de vacío que siente debido a que cree que todo el tiempo va a existir correspondencia entre lo que siente y piensa. Se frustran permanentemente y no comprenden al adulto. No tienen noción de todo lo que los padres les brindan, todo lo que reciben, se sienten autosuficiente.
Las bases de la simetría son la completud (que todo se puede) y la paridad con el adulto. Lo que ocurre con los nños simetrícos es el contagio emocional. En el cerebro tenemos millones de neuronas espejos, éstas permiten saber lo que el otro siente sin necesidad de hablar, no conectamos emocionalmente con el otro. El niño se mimetiza con los padres y se contagian emocionalmente y lo verbalizan, es por esto, que en la actualidad, hay tantos niños con depresión y/o demás trastornos. El niño capta todo lo que el adulto muestra y lo pone en evidencia.
El adulto debe verbalizarle al niño que hay que responsabilizarse de las consecuencias por los actos de cada uno, ya que existen limitaciones y todo no se puede. El límite tiene que ver con las propias limitaciones. Hay que incluir al niño en aquello que le compete, no en todo. En vez de tapar la frustración del niño, hay que tratar de ponerle palabras a aquello que el niño siente y tratar de comprenderlo en sus sentimientos.
Los niños si bien copian a los padres no los internalizan, por eso los necesitan permanentemente cerca y se sienten solos; esto tiene que ver con la simetría y la falta de apoyos internos. Para que los niños recuperen a sus padres como figuras protectoras, un buen ejercicio es abrazarlos y luego preguntarles cómo se sienten, si pueden evocar ese abrazo y sentir la presencia de sus padres, sin estar siendo abrazado en ese instante. De esta manera, los niños se pueden sentir acompañados por sus padres. La simetría se flexibiliza, se trabaja a partir de la comunicación cotidiana. Para tomar ciertas decisiones, los padres tienen que dialogar delante del niño, reflexionar, escuchar las opiniones tanto del padre como de la madre, proponerle al niño que decida (siempre y cuando sea un tema que involucre al niño, sino hay que mantener la intimidad. No hay que preguntarle todo al niño); si el niño no puede decidir, es ahí cuando el adulto decide (totalmente corrido del papel autoritario). El límite debe ser flexible, reflexivo, hay que darle valor a los niños y mostrarles lo importante que son.
El síntoma de la simetría inconsciente es la hiperexigencia y el temor al fracaso que provoca.
Claudia Messing es Lic. en Psicología . Egresada de la U.B.A.
- Licenciada y Profesora en Sociología. Egresada de la U.B.A.
- Psicologa Social. Egresada de la Primera Escuela Privada de Pichon Rivière. y Psicodramatista. Tiene un Instituto para el abordaje de la simetría inconsciente, el cual lleva adelante junto a su marido, Benjamín Zarankin, que es Terapeuta Vincular-Familiar de la Organización Vincular y Co-Director de la Organización Vincular. Claudia escribió tres libros: Desmotivación, insatisfacción y abandono de proyectos en los jóvenes; Simetría entre padres e hijos y ¿Por qué es tan difícil ser padres hoy?.
Fue muy interesante el tema de la jornada, ya que me permitió abrir más la cabeza para entender ciertas situaciones y por supuesto, enriquecerme y sumar más herramientas y/o estrategias para desarrollarme en mi rol docente. A continuación, comparto con ustedes una síntesis de lo charlado a lo largo de la jornada.
La Simetría Inconsciente es la correspondencia exacta en forma, tamaño y posición de las partes de un todo. Los niños desde que nacen traen la simetría inconsciente, copian a los padres en sus expresiones y por eso tienden a querer mandar en la familia. Copian como espejos en absolutamente todo al adulto (comportamientos, lenguaje, expresiones, sentimientos). Los niños que son simétricos lo manifiestan a través de su comportamiento, de su estado de ánimo, de su elevada autoexigencia. Cuentan para todo con sus padres, esperan que los padres se hagan cargo de todas las situaciones, y cuando el niño tiene que hacerse cargo se abruma, se frustra.Tienen bipolaridad, ya que necesitan que los padres estén y los guíen pero no soportan que les digan qué hacer. Tienen una autosuficiencia imaginaria, lo que se relaciona con la idea de completud (es la paridad con el adulto, el niño no se siente totalmente separado del adulto). No se terminan de individualizar, es decir, de separar de sus padres.Se sienten ofendidos con la palabra del adulto, se sienten desvalorizados frente a los consejos o sugerencias; cuando ocurran estas situaciones lo conveniente es explicarle al niño que uno lo valora y no lo menosprecia, que uno lo quiere ayudar y aportarle cosas buenas. Hay que explicitar lo que ocurre en ese momento a nivel emocional, para no terminar siendo reiterativo. Hay que explicar la situación, que él (el niño) se pone a la altura del adulto, lo copia creyendo que es tan grande como el, pero en realidad, no es así, hay que explicarle que sabe muchas cosas pero muchas otras no. Frente a este tipo de sitauciones el adulto debe controlarse, debe mantener su lugar de adulto, su postura porque de lo contrario pierde la autoridad. Hay que tratar de mantener la comunicación respetuosa, dándole lugar al otro, pero el adulto es quien tiene que liderar la comunicación. Se habla cuando hay escucha, de lo contrario, es en vano.
El niño simétrico forma parte del otro pero no registra a ese "otro" como diferente. No registra el esfuerzo del adulto, es difícil que registre lo que se le brinda, necesita todo y si algo falla, se siente no querido. La idea del límite, se adquiere cuando se tiene en cuenta al padre, cuando tiene un relación satisfactoria.
También hay que dialogar con el niño la noción de vacío que siente debido a que cree que todo el tiempo va a existir correspondencia entre lo que siente y piensa. Se frustran permanentemente y no comprenden al adulto. No tienen noción de todo lo que los padres les brindan, todo lo que reciben, se sienten autosuficiente.
Las bases de la simetría son la completud (que todo se puede) y la paridad con el adulto. Lo que ocurre con los nños simetrícos es el contagio emocional. En el cerebro tenemos millones de neuronas espejos, éstas permiten saber lo que el otro siente sin necesidad de hablar, no conectamos emocionalmente con el otro. El niño se mimetiza con los padres y se contagian emocionalmente y lo verbalizan, es por esto, que en la actualidad, hay tantos niños con depresión y/o demás trastornos. El niño capta todo lo que el adulto muestra y lo pone en evidencia.
El adulto debe verbalizarle al niño que hay que responsabilizarse de las consecuencias por los actos de cada uno, ya que existen limitaciones y todo no se puede. El límite tiene que ver con las propias limitaciones. Hay que incluir al niño en aquello que le compete, no en todo. En vez de tapar la frustración del niño, hay que tratar de ponerle palabras a aquello que el niño siente y tratar de comprenderlo en sus sentimientos.
Los niños si bien copian a los padres no los internalizan, por eso los necesitan permanentemente cerca y se sienten solos; esto tiene que ver con la simetría y la falta de apoyos internos. Para que los niños recuperen a sus padres como figuras protectoras, un buen ejercicio es abrazarlos y luego preguntarles cómo se sienten, si pueden evocar ese abrazo y sentir la presencia de sus padres, sin estar siendo abrazado en ese instante. De esta manera, los niños se pueden sentir acompañados por sus padres. La simetría se flexibiliza, se trabaja a partir de la comunicación cotidiana. Para tomar ciertas decisiones, los padres tienen que dialogar delante del niño, reflexionar, escuchar las opiniones tanto del padre como de la madre, proponerle al niño que decida (siempre y cuando sea un tema que involucre al niño, sino hay que mantener la intimidad. No hay que preguntarle todo al niño); si el niño no puede decidir, es ahí cuando el adulto decide (totalmente corrido del papel autoritario). El límite debe ser flexible, reflexivo, hay que darle valor a los niños y mostrarles lo importante que son.El síntoma de la simetría inconsciente es la hiperexigencia y el temor al fracaso que provoca.
domingo, 19 de mayo de 2013
Comparto con ustedes una
videoconferencia sobre "La centralidad del juego como uno de los pilares
de la Didáctica de la Eduación Inicial" de la profesora Rosa
Violante, que tuvo lugar en el marco de la Cátedra Nacional Abierta de Juego, organizada
por la Dirección de Educación Inicial del Ministerio de Educación de la Nación.
Me parecieron de suma importancia algunos de los interrogantes que plantea, como
ser, ¿Cómo se explican las relaciones entre juego y enseñanza?, ¿Se pueden
enseñar contenidos escolares en situaciones de juego? y ¿Cuál es el lugar del
juego en la Didáctica de la Educación Inicial?. Espero que les sea
enriquecedora, ya que desde mi punto de vista, me permitió reflexionar
sobre la valoración del juego dentro de la escuela y sobre ciertos modos de
enseñanza.
jueves, 16 de mayo de 2013
Luego de mi lectura de mucha
bibliografía de Patricia Sarlé, quiero compartir con ustedes una compilación
que armé sobre diferentes aspectos del juego: qué es, su relación con la
escuela y la enseñanza, el rol del docente y, por último, el juego de construcción
(ya que en muchas oportunidades no sabemos los aprendizajes que brinda a los
niños este tipo de juego).
El juego
es un rasgo característico y se ve como una actividad espontánea, a la
que siempre tienden los niños; es la actividad fundamental (es aquella donde,
por sus características, existen las condiciones más propicias para que se
produzca el desarrollo; contribuye de manera significativa a éste, por cuanto
responde a una necesidad básica en ese momento evolutivo.)
Es un modo de conocer de los niños y en el juego se
aprenden y se desarrollan el pensamiento y la creatividad y se crea un contexto
posible para la ejercitación de funciones cognitivas existentes y para la
creación de nuevas estructuras.
Existen diversos tipos de juegos: juegos
tradicionales, de mesa, motores, trabajo- juego, juego- trabajo (juego en
rincones), juego centralizador, juego simbólico, juego de construcciones.
Características
del juego que interesan a la enseñanza
Citando a
Patricia Sarlé, se puede afirmar que “el juego tiene una gran potencialidad
para el desarrollo infantil, especialmente hasta los 5 años”, debido a tres
características:
1) Como actividad específica del
niño, el juego es una actividad guiada internamente a partir de la cual el niño
crea por sí mismo un escenario imaginativo en el que puede ensayar respuestas
diversas a situaciones complejas sin temor a fracasar, actuando por
encima de sus posibilidades actuales (Vygotski, 1988a). Esta situación
imaginada le permite al niño desprenderse del significado real de los objetos,
"suspender" la representación del mundo real, estableciendo una
realidad alternativa posible en la construcción del "como si"
(Riviére, 2002).
Esta
característica se puede denominar motivación intrínseca. Por un
lado, el juego surge de un impulso interno del sujeto sin
requerir estímulos, por fuera de él; y por otro, el juego se auto-regula.
El jugador es quien marca la intensidad, la persistencia y la dirección de
su juego.
El
objetivo del juego es satisfacer una necesidad no resulta. Los diferentes tipos de juegos que pueden
observarse a lo largo de la infancia refieren a los cambios que experimenta el
niño. Al cambiar las necesidades, cambian los juegos: "aquello que era de
gran interés para un bebé, tiene menor interés más tarde" (Vigotsky,
1933:538). De esta forma, los niños pequeños desarrollan un juego vinculado con
los objetos de su entorno inmediato. En contraste, los niños a partir de los
dos y tres años tienden a crear una situación imaginada donde realizar sus
deseos irrealizables.
Como actividad
auto- regulada, todo juego está regulado por reglas de conducta que le
permiten al niño construir una situación "no caótica" sino ajustada
con la realidad y sostener la secuencia de juego una vez iniciada. Esta
perspectiva le da un nuevo viraje al modo de considerar la libertad del jugador
en el juego.
2) El juego requiere que los
jugadores comprendan que aquello que se manifiesta no es lo que aparenta ser
(Garvey, 1985; Bateson, 1998) y que puedan construir realidades mentales que
les permitan tomar distancia de la experiencia perceptiva inmediata, es decir,
imaginar y entender ficciones (Bruner, 1986; Riviére, 2002).
Esta
característica se puede denominar de simbolización. Aparece el
juego simbólico, en el cual, el niño le asigna a un objeto el significado de
otro quebrando de este modo la relación entre objeto y significado (por
ejemplo, un palo se puede transformar en un caballo o en un avión).
Los
juegos son imaginación en acción y siguen reglas de conducta conforme a un plan
interno. En su juego, el niño crea un marco dentro del cual objetos y acciones
se separan de su significado.
3) Finalmente, al no centrarse el
juego en la obtención de un producto final, se da una alternancia entre medios
y fines que torna más flexible la conducta infantil y facilita la resolución de
problemas de una manera más económica y creativa (Bruner, 1986b; Johnson et
al, 1999).
Esta característica se puede denominar relación
fines- medios. El juego se caracteriza por
una relación inestable entre los medios y los fines, motivo por el cual no
resulta frustrante para el niño y el error tiene un valor relativo. El
niño se siente con la libertad de resolver de manera diferente los obstáculos
que se le presentan. De este modo, el juego se constituye en una de las formas
más eficaces de resolver situaciones nuevas. Al ser mínimo el riesgo a
fracasar, el niño puede asumir sus errores como parte de la situación y ensayar
otros modos de resolución.
Esta
ruptura en la relación medio-fin permite también explicar las variaciones que
se producen en el juego con respecto al rol asumido por los jugadores y la
forma en que se consideran las reglas del juego.
Estas
características se encuentran expresadas de manera diversa en los diferentes
tipos de juegos que emprenden los niños, y son las que tradicionalmente más han
sido consideradas al pensar el juego en la escuela.
Perspectiva didáctico- pedagógica sobre la relación
entre juego y enseñanza
La posibilidad del juego de tomar placentero el
esfuerzo de aprender y el modo en que permite ensayar respuestas posibles han
hecho que se lo vinculara con el diseño de propuestas escolares como un
"medio" o "recurso" para enseñar.
El “jugar para” prioriza la
intervención del docente y la mirada del juego como estrategia metodológica
para la enseñanza. Supone la existencia de actividades que el maestro diseña
específicamente para enseñar algún contenido. El juego está presente como
motivador de la enseñanza. El acento está puesto en la "reflexión"
sobre lo jugado y en la consecución de las metas propuestas.
Para Froebel o Decroly, el juego era el modo de
comprender el trabajo escolar y no simplemente una técnica de enseñanza.
El juego en la escuela- Juego
y rol docente
Sumado a que el juego es una forma de expresarse,
canalizar energías o relacionarse con otros, en él, los niños operan con sus
representaciones mentales o conocimientos y crean, a partir de sus propias
intenciones, una nueva situación o un cambio en la que están experimentando.
Por este motivo, es que el juego puede transformarse en una situación de
enseñanza.
Jugar es una característica de la naturaleza
infantil que debe ser utilizado por el maestro para lograr mayor eficiencia, ya
que el sentido de la escuela es la enseñanza y la actividad central de la vida
del niño es el juego, por lo tanto, es lícito enseñar a través del mismo. El
lugar esencial que tiene el docente en el juego de los niños, es de soporte,
andamio, facilitador para el juego de los más pequeños; desde su posición de copartícipe
del juego, mediante sugerencias, proposiciones, y si fuera necesario
demostraciones, va conduciendo la actividad hacia el logro de objetivos
educativos, y sin perder de vista además, las necesidades de los niños,
sus intereses, propiciando su iniciativa y su creatividad.
Para jugar se debe “dejar de lado” el mundo
cotidiano y entrar en el mundo lúdico, pero para el docente, como responsable
de lo que sucede en la sala, el “como si” es “como si jugara” sin dejar de ser
el maestro.
El juego puede ser uno de los caminos que le
facilite al maestro contextualizar los conocimientos que quiere transmitir y su
relación con los marcos de significación con que cuentan los niños. Es decir,
la inclusión del juego, el espacio y el tiempo que se le destine, la forma en
que se lo plantee, pueden actuar dando pistas de significado que sitúan los
conocimientos y los convierten en significativos para los niños. El juego
brinda la posibilidad de proveerle un contexto dentro del cual, el niño, puede
ejercitar no sólo las funciones cognitivas con las que cuenta, sino también
crear estructuras cognitivas nuevas. El juego lo ayuda a reelaborar sus
experiencias y es un importante factor de equilibrio y dominio de sí. A su vez,
tiene cualidades intrínsecas que estimulan los procesos de comunicación y
cooperación con sus pares y amplían el conocimiento que el niño tiene del mundo
social.
El juego se transforma en un importante mediador en
el proceso de enseñanza. Al jugar, el niño finge el dominio de conocimientos y
habilidades que todavía no posee y esta ficción le permite penetrar en mundos
desconocidos. Al jugar con otros, el niño reproduce lo parcialmente conocido,
establece un proceso de negociación de significados y configura una estructura
de interacción, combinando sus ideas con las de sus compañeros, en la búsqueda
por ser coherente con la situación representada.
En la
escuela, el maestro puede ofrecer variadas posibilidades de juego. Cuantas más
posibilidades tenga el niño de aprender y asimilar conocimientos nuevos,
cuantos más elementos reales disponga el niño sobre su experiencia, tanto más
considerable y productiva será la posibilidad de su imaginación. Esta
mediación, que consiste en brindar espacios, materiales, temas de juego,
posibilidades de juegos con otros, les permite a los niños construir un sistema
de comunicación y una red de significados que pasarán a formar parte de su
mundo cultural. Cuando el maestro logra diseñar una situación didáctica que
propicia la aparición del juego, los niños se comprometen e involucran en una
mayor medida que cuando no lo hace.
Al ser un
espacio de innovación y creación para el niño, el juego le permite hacer y probar
combinaciones de conductas que no serían probadas fuera de dicho espacio.
En la escuela se juegan dos tipos de juegos:
- El juego libre, el cual es un comportamiento espontáneo, iniciado por el niño, que se extiende a otros y que suele aparecer en los momentos de recreo o cuando las tareas de clase resultan demasiado largas, aburridas o complejas.
- El juego propuesto por el docente, de esta manera se transforma en una experiencia lúdica compartida con otros, en un espacio y tiempo construido conjuntamente. Estos juegos se diseñan con el objeto de enseñar o promover algún aprendizaje específico y brindan a los niños la posibilidad de construir y transformar la realidad al participar en ellos. Dentro de estos juegos que el docente propone para enseñar diferentes tipos de contenidos están: los juegos tradicionales, los juegos de mesa y los juegos de origen deportivo, los cuales permiten trabajar diversos contenidos académicos (adicionar, restar, comparar cantidades, etc).
También
se encuentran los juegos simbólicos o de roles a partir del material didáctico
y juguetes disponibles (muñecas, cochecitos, ropa para disfrazarse, casitas,
etc), permiten trabajar contenidos vinculados con el cambio social, que se
presenta, explora y profundiza a partir de estos juegos.
El juego
de roles es una actividad que, está o debe estar en gran medida,
determinada por la iniciativa y el interés de los niños. En estos juegos no hay
“instrucciones” ni reglamento pero si influyen las regulaciones del contexto
social al que pertenecen los niños; aunque en el juego no se esté aprendiendo
un contenido escolar específico, sí se aprende aquello que tiene que ver con lo
cotidiano.
Dentro de la jornada escolar hay juegos que se
utilizan para pasar de una actividad a otra o para “rellenar” algunos tiempos
en que se espera la presencia de otra maestra u otro acontecimiento. En estos
momentos, generalmente, se proponen juegos tradicionales como el veo-veo, el
teléfono descompuesto, el cuento de la buena pipa, el tatetí, entre otros. La
docente al enseñarlos y utilizarlos asegura su transmisión y continuidad a
través del tiempo y acerca a los niños a formas de cultura vinculadas con el
saber popular. Los juegos tradicionales suponen el aprendizaje y el respeto por
las reglas convencionales y consensuadas entre todos para poder llevarlos a
cabo. Esta necesidad de respeto por la regla, en muchos casos facilita el
desarrollo de procesos cognitivos complejos, tales como aprender a guardar un
secreto, a hacerse “cómplice” de un tercero, etc.
Pero también dentro de la jornada, aparecen los
juegos diseñados por el docente para enseñar algo. Éstos cuentan con reglas
convencionales necesarias para jugar con otros y requiere un tiempo mayor para
ser jugados.
Los niños aprenden juegos de diferentes fuentes.
Algunos se transmiten de generación en generación, como la rayuela, las
escondidas, las manchas y se aprenden espontáneamente, observando a otros
jugadores. En cambio, otros juegos, como los de mesa, traen instrucciones para
ser jugados; algunas reglas pueden simplificarse o cambiarse, pero si se
modifican demasiado cambia el juego.
Aprender un juego nuevo implica, para el maestro,
un tiempo para enseñarlo, y para el niño, un tiempo para dominarlo.
El tiempo para enseñar a jugar supone la
explicación del juego por parte de la docente y la organización del grupo para
jugarlo. También requiere la observación constante que permite comprender si
los jugadores han entendido el juego y pueden jugarlo solos. Y el tiempo para jugar
requiere el dominio de las reglas básicas por parte del jugador y la
posibilidad de jugar más de una vez.
El juego involucra un proceso que debe aprenderse a
seguir. Los niños saben que con una sola vez que jueguen no dominan el juego,
necesitan tiempo para jugar y sentirse seguros, tiempo para elegir con quién
jugar y a qué jugar.
La riqueza que le añade la escuela al hecho de
jugar está dada tanto por la posibilidad de hacerlo con otros (pares, jugadores
más expertos, adultos) como por la presencia de objetos y materiales que
amplían las posibilidades espontáneas del niño o su contexto familiar. La
figura del maestro promueve y sostiene los juegos de los niños, amplía sus
posibilidades y genera nuevos contextos.
El juego como “propuesta del docente”, no sólo se
refiere a la “enseñanza” de juegos dirigidos a contenidos específicos, sino
también a la disponibilidad de objetos, espacios y tiempos posibles, dentro del
día escolar, para jugar (juego libre: simbólico, reglado, etc). Un juego bajo
la mirada del maestro, que sostiene y andamia y a partir del cual se generan
situaciones de interacción maestro- niños, niños- niños, que van ampliando los
contextos de significado en los que se produce el aprendizaje.
La complejidad en los juegos aparece cuando existe
un cierto grado de dominio sobre ellos, que les permite a los niños ejercer
autonomía, construir conocimientos nuevos y crear otros. Hay que brindar
espacios de invención a partir de juegos conocidos, para que constituya una
relación de creación y reconstrucción del conocimiento.
Juego de
construcción
El juego de construcción es una situación imaginada
respaldada en objetos. Acción motriz y acción simbólica se articulan mutuamente.
Los objetos materializan la imaginación del niño puesta en acto en el lugar. En
el juego de construcción, los niños generan un contexto particular de
producción creando una nueva forma de interacción y un nuevo contexto mental.
Los niños son constructores y destructores a la vez. Construyen y desarman no
solo en el mundo de los objetos sino también en su propia mente encarnada y
verbalizada en la construcción. Cada re-construcción es un avance en la
construcción cognitiva. En el juego se juega con construcción- destrucción-
reconstrucción del conocimiento viejo y nuevo.
Es uno de los juegos más comunes entre los niños.
Son juegos que se inician frente a la disponibilidad del material (naipes,
fichas de dominó, libros, o cualquier objeto que puede superponerse y crecer en
alto, suele transformarse en un material apto para construir) y una vez
construido, la estructura se desarma hasta la próxima vez que se juegue. Los
niños construyen para “destruir” una y otra vez, en las fases iniciales del juego,
y llegan a planificar sus acciones y “construir” según modelos.
Una primera característica de los juegos de
construcción es que son juegos con objetos que pueden ser usados para
superponer, yuxtaponer, encastrar, entre otros. Uno de los materiales más utilizados
en las escuelas infantiles son los bloques o ladrillos, los cuales ofrecen
cierta resistencia a la acción del sujeto y lo fuerzan a combinar diversos
puntos de vista vinculados con el equilibrio, la disposición espacial o el
tamaño del material. Los bloques son resistentes y le exigen al niño, adecuar
sus acciones constantemente de acuerdo con el objetivo que persigue. Estos
objetos están diseñados para facilitar la actividad creadora y la capacidad de
inventar modelos por parte del jugador. La regla que guía y sostiene es interna
y está sujeta al objetivo que cada jugador se pone al jugar.
El juego no siempre consiste en el proceso de
construir. Hay momentos en que el niño juega con bloques y su atención está
centrada en la actividad que realiza y no en el resultado de la actividad.
Otras veces, el juego tiende a ser más flexible en cuanto a la forma en que los
niños ensayan modos de resolución de los problemas que provoca el material y
alternan, la fabricación de escenarios más figurativos con otro tipo de
construcciones complejas que adquieren sentido una vez finalizadas. Los niños
utilizan los bloques para construir un escenario para un juego particular.
Se
clasifican los objetos para actividades de construcción de la siguiente manera:
Superposición o Yuxtaposición
|
Sistemas de encastre
|
Con piezas de unión
|
Bloques
de madera, bloques huecos de madera, bloques grandes de goma espuma, cajas
con cubos u otras formas geométricas.
|
Piezas
con encastres de un solo lado, piezas con encastres en ambas caras con forma
de ranuras, piezas gigantes de encastre.
|
Tipo
“mecano”, piezas gigantes de material de madera o plástico para construcción
con tornillos.
|
Cuando el niño juega, crea a voluntad en el plano de
la imaginación y dentro de ciertas reglas, un terreno diferente de realidad en
el que se entrecruzan nuevas acciones o imágenes de las cosas. En el caso de
los juegos de construcción, los niños pueden operar con los productos de su
imaginación y materializar sus ideas. Éstos juegos preparan la mente infantil
para recibir nuevos aprendizajes y construir entidades que le permiten
acercarse al trabajo escolar. Desde esta perspectiva, los objetos asumen un
doble sentido: como herramientas culturales a disposición del niño para
“cristalizar” su imaginación y como propósitos externos al niño (fin
educativo).
Desde la dimensión psicológica, se mira la
estrategia que emplean los niños al operar con objetos para construir. El
énfasis está puesto en los procesos individuales de construcción cognitiva de
los niños.
Jugar con bloques es un medio tanto para la
exploración como para la invención. Al manipular los bloques, los niños se
apropian de las propiedades de los objetos, pero también, adecuan su acción a
la respuesta del material. Es un juego que lleva a los niños a explorar el
material, anticipar qué van a hacer y a crear objetos nuevos a partir de los ya
conocidos. Son juegos que involucran siempre al niño en forma individual o en
pequeños grupos. La intervención de la docente es mínima. Los niños se
organizan y juegan solos. El maestro dispone los objetos, los espacios y marca
el tiempo de juego, pero no participa durante el desarrollo del mismo.
La edad es uno de los factores que media en la
resolución de los juegos; en este tipo de juego se manifiestan en tres tópicos:
- Construir solos o con otros, en los nenes más grandes, 4 y 5 años, el grado de cooperación es alto, en cambio, en los más pequeños, el juego es más solitario, aunque están muy atentos al juego de sus compañeros.
Los más grandes, acompañan el juego con el diálogo,
acuerdan modos de construcción, descubren la resistencia, el equilibrio y la
forma de los diversos materiales.
- El guión dramático que acompaña al juego de construcción, jugar con otros está íntimamente ligado a la capacidad de compartir contextos de significados, esto se pone de manifiesto, ya sea a través de los escenarios que arman para jugar o los juguetes que diseñan. Por esto, el juego de construcción apoya la situación imaginada en el juego y “materializa” los productos de la imaginación.
Los niños pequeños suelen construir escenarios
simples en donde el juego simbólico es más corporal que verbal. Pueden armar
pistolas, pistas para los autos y recorrerlas uno tras otro. El juego de construcción
acompaña al juego simbólico, como un modo de elaborar un hecho de la realidad
que les resulta incomprensible. También los temas que los niños toman para
construir pueden ser propuestos por el docente cuando éste ofrece nuevos
materiales que le permiten al niño, organizar su pensamiento o plantearse
objetivos diferentes a los cotidianos.
Los niños fabrican escenarios en los cuales sus
vivencias puedan representarse. Los objetos se transforman en soportes para la
acción simbólica.
- La exploración del material vs. La construcción anticipada, a medida que los niños tienen mayor conocimiento de las propiedades físicas de los objetos, pueden comenzar a “pensar” en otro tipo de construcción. Cuando destruyen o modifican lo construido, es para darle mejor forma a lo que habían imaginado.
En los
juegos de construcción existe una dependía para con los objetos disponibles y
la posibilidad de “imaginar” escenarios.
En el
contexto escolar, maestros y niños pueden dialogar y construir el “marco” desde
el cual se juega. Este marco lúdico supone la participación consciente y la
planeación conjunta, de los espacios, las herramientas y los modos de
participación que se van a suceder al interior de él. De este modo, la escuela
se transforma en otro contexto en el que se establecen modos de negociación
propios de la tarea que se va a ejecutar.
Quería compartir con ustedes mi visita a la 39.a Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.
- Talleres
- Espectáculos
El lema de este año, se debe a que el propósito de la feria es afianzar los puentes que siempre tendió hacia las culturas de otros
países, recibiendo como primer Invitado de Honor a una ciudad marcada
por estas construcciones: Amsterdam. Por todos estos motivos, la
Fundación El Libro elige como guía una imagen simbólica fuerte, que
invita al público a salvar cualquier obstáculo y entrar, de lleno, al
mundo de libros.
La feria cuenta con un Patio Infantil, es un espacio amplio y único para los más pequeños, en
donde la creatividad es el medio para incentivar el contacto temprano
con el libro y la lectura. Lleno de narraciones, talleres y espectáculos
para compartir en familia muchas de estas propuestas cuentan con
interpretación de Lengua de Señas Argentina (LSA). También ofrece una
completa biblioteca infantil, donde los chicos podrán disfrutar del
placer de la lectura en un ambiente cálido y distendido.
El patio brinda varias actividades:- Talleres
- Juguemos con las palabras a través de la música, por Nuria Marsimian. Juegos a partir de distintas actividades musicales como las rimas, poesías, canciones con diversos significados. Favorecen el uso de palabras y estimulan el lenguaje expresivo y receptivo. Edades: 4 a 10 años.
- De magnetismo, por Melquíades. Es un taller vivencial, se trata de un juego donde se realizan experiencias con el fin de diferenciar que materiales son atraídos por los imanes y cuáles no. Seguimos aprendiendo todo sobre las propiedades del magnetismo. Edades: 4 a 9 años.
- Con tu arte, creando junto a vos, por Karina Battat. Propuesta para desarrollar la creatividad e imaginación, a través de la creación de un personaje. Edades: 4 años en adelante.
- Pintando Los Mandalas en familia, por Red Los Mandalas. Ofrece al púbico la posibilidad de pintar en familia eligiendo entre varios diseños de Mandalas. Edades: 4 años en adelante.
- Acción poética para los más pequeños. El taller posee tres etapas interesantes: enterate qué es Acción Poética, redactá textos de libre creatividad y pintá tus palabras con pincel sobre soporte de papel en escala mural. Edades: 9 a 12 años.
- Correo de semillas paracaidistas, por Cuentos en las orejas. A través de una narración contada por actores y con música en vivo, se realiza un juego de escritura colectiva, que fomenta la creatividad y favorece el diálogo y la escucha. Edades: 8 años en adelante.
- Muestras que demuestran, por CILSA. Los participantes aprenden nociones básicas de Lengua de Señas Argentina (LSA) y se brindan recomendaciones prácticas para interactuar con personas con discapacidad auditiva. Edades: 8 a 12 años. Actividad inclusiva.
- Dibujando palabras, por Gimena Blixen. Propuesta para crear un caligrama (dibujo hecho con palabras) a partir de la lectura compartida de textos varios, especialmente poemas y cuentos en rima, y la explicación de la técnica. Edades: 10 a 12 años.
- El Laboratorio de Juegos y Juguetes, por Laura Slafer es un espacio abierto para la creación. Una propuesta lúdica para chicos y grandes. A través de la construcción de juegos y juguetes con materiales de descarte, se propone recuperar el juego espontáneo y reglado que servían como transmisores de cultura y a la formación de los valores. ¡Vamos a jugar! Edades: 8 a 12 años. Actividad inclusiva.
- El día que Enzo descubrió su sombra, por Cuentos en las orejas. A través de una narración contada por actores y con música en vivo, se realiza un juego de escritura colectiva, que fomenta la creatividad y favorece el diálogo y la escucha. Edades: 5 años en adelante.
- Juegos corporales y divertidos para ser titiriteros, por Rocha Belinque Halperín. Cada niño realizara su propio títere y aprenderá su manipulación en un ámbito de alegría y de juego. Finalmente, pasaran a un espacio escénico, eligiendo la música para presentar al títere y su escena. ¡convirtiéndose en titiriteros y sus compañeros en público! Edades: 8 a 12 años.
- Laboratorio de colores, por Cuentos en las Orejas. Es un cuento narrado oralmente por sus propios autores, que abre la puerta de la cocina para transformarla en un laboratorio y descubrir cuál es la fórmula que se esconde detrás de los colores. Al finalizar la narración, invitamos a los espectadores a realizar un juego de escritura colectiva, que fomenta la creatividad y favorece el diálogo y la escucha. Edades: 4 años en adelante.
- Títeres con el grupo Camari; coordina: María Elvira Alvarez, por Sade Surbonaerense. Edades: 8 a 12 años.
- El juego de las formas, por Fondo de Cultura Económica. Betina Alperin. Son libros que permiten desarrollar y construir una mirada artística a través de la comprensión de los elementos artísticos presentes en el cuento. Luego, se les da una consigna creativa a los participantes para que hagan su propia elaboración del concepto. Edades: A partir de 5 años.
- ¡Convertite en superhéroe junto a Los Owokos!, por Owoko. El planeta Owoko es un lugar donde viven Los Owokos, seres mágicos que tienen poderes para cumplir deseos a sus amigos. Te invitamos a escuchar sus divertidas historias y a participar de ellas. ¡Un taller donde todo es posible! Edades: 3 a 6 años.
- Guerreros Invisibles: Una aventura microscópica (¡y literaria!), por Novedades Educativas- Noveduc. Un medio donde reflexionar acerca de algunas cuestiones científicas que apuntan a mejorar la calidad de vida y la adquisición de prácticas saludables para prevenir las Enfermedades Transmitidas por los Alimentos. Nos proponemos desarrollar, así, una serie de actividades que incentiven en los niños la curiosidad, el interés por la literatura y la ciencia, y generen además un clima de trabajo dinámico y divertido. Edades: 7 a 9 años.
- Actividades para jugar y aprender, por, Uranito. Porque la mejor manera de aprender es jugando, este taller plantea actividades para colorear, unir puntos, reconocer figuras geométricas, encontrar diferencias, aprender a dibujar y muchas cosas más de la mano de simpáticos duendes, hadas, fantasmas, brujas y monstruos. Edades: 4 a 6 años.
- Trabajando sobre Nuestros Derechos (y Deberes). Herramientas para el cuidado de chicos y padres, por Nuestras Manos. Edades: 5 a 12 años.
- Construyendo con Nuestras Manos (taller de encuadernado). Nivel Inicial, por Nuestras Manos. Edades: 7 a 12 años.
- Juguemos a dramatizar un cuento con títeres artesanales, por AALIJ (Academia Argentina de Lit. Infantil y juvenil). Edades: 4 a 9 años.
- ¿A qué jugaban nuestros papis y abuelos?, por AAEA Asociación Amigos Educación Artística. Edades: 4 a 9 años.
- Juegos, adivinanzas y trabalenguas de su última colección infantil, “Los libros de María Chucena”. Coordinan Nerio Tello, María Victoria Morana y Susana Campos, por Ediciones CICCUS. Edades: 4 a 14 años.
- Súper talleres Abremente…. ¡para estimular las neuronas!, por Catapulta Editores. Todas las edades.
- Súper talleres Belén y Michu, Conozcan a Belén y a Michu, dos amigas que nunca imaginaron que se harían amigas, por Catapulta Editores. Todas las edades.
- Súper talleres Catapulta para crear y divertirse, por Catapulta Editores. Diseñados para que los chicos disfruten de expresiones artísticas, desarrollando sus capacidades creativas. El objetivo: la alegría, el juego y la diversión. Todas las edades.
- Jugá y cociná con Melisa y sus amigos en “Cucharas y Ollas” de la Revista Mis Amigos, por ACES y GRANIX. Hay regalos, sorteos y cereales. Vení a conocer sus personajes en vivo. De 4 a 9 años.
- Las Aventuras de Paluca y Curita presenta: ¡Alto! Arlequines a la vista, por Editorial Biblos. Introducción a la historia del arte para los más pequeños. Lectura de un cuento de una las Aventuras de Peluca y Curita. En esta oportunidad nuestras amigas se encontrarán con los arlequines y músicos que pintó el artista argentino Emilio Pettoruti. Luego de la historia, haremos una actividad plástica relacionada con los personajes que descubrimos en este episodio. Haremos antifaces e instrumentos. Edades: de 2 a 7 años.
- Alegría Intensiva. Acercarnos al juego y la música recobrando el espíritu lúdico del niño a partir de propuestas que incluyen el movimiento, el canto, el ritmo y la expresión nos adentraremos en el lenguaje del Clown , como puente para descubrir nuestro Universo Expresivo y compartirlo...! Silvina Snajder, Coordinadora artística de Alegría Intensiva, payasos de hospital. Todas las edades.
- Bebeteca de la nana a los sentidos, por Geraldina Rayo. Actividad con juegos, cuentos y canciones para bebes a través de todos los sentidos. Cuentos en donde la palabra es escuchada por el "ojo" que tiene la oreja. Edades: 9 meses a 4 años (con la participación de los padres)
- Cuentos que trae el viento, por Andrea Martinoli. Compartimos un encuentro de cuentos y palabras, que se van trenzando con trabalenguas, coplitas, adivinanzas...Los cuentos son folklóricos algunos, otros literarios. Hay canciones con la guitarra o con instrumentos de percusión. Edades: para toda la familia. Actividad inclusiva.
- Cuentos de hoy, de ayer, y siempre, por Cuentoencuentro. Edades: 2 años en adelante. Actividad inclusiva.
- Caracachumba, por Silvia Ferragine. Espectáculo de narración de cuentos, poemas, canciones, juegos de palabras e interacción con el público. Edades: 3 a 5 años. Actividad inclusiva.
- Cuentos, por Club de narradores del Instituto SUMMA. Te invitan a escuchar las narraciones orales de cuentos para compartir en familia. Todas las edades.
- Historias chiquititas, por Claudio Ledesma. Cuentos de autores argentinos: Graciela Cabal, Laura Devetach, Gustavo Roldán, Ema Wolf, Liliana Cinetto, Ricardo Mariño, Luis Pescetti entre otros. Edades: 4 a 10 años.
- Cuentos, por el Programa Abuelos de Cuento en San Isidro. Este programa de animación sociocultural dirigido por Graciela Deza, propone un acercamiento al universo de la literatura infantil, a través de la narración oral y la lectura en voz alta. Edades: 4 a 10 años.
- Cuentacuenteando, por Juan Jafella. La lectura y la escritura empiezan en la palabra viva. La lectura empieza siendo oral. En el lenguaje y con el lenguaje construimos nuestros primeros pequeños textos y dejamos nuestras primeras, deliberadas marcas. La comprensión lectora -“entender” un texto- viene junto con “ser parte”, con “apropiarse” de él. Edades: 4 a 12 años.
- Attenti piatti, los libros de mi abuela, por Juan Sasiaín. Un juglar de estos tiempos, cuenta con voz, cuerpo y alma los relatos que su Abuela Delia le regaló siendo tan solo un niño. Noche tras noche refugiado en su almohada se fué haciendo grande y heredó de su abuela el antiguo oficio de narrador de historias. Edades: 6 a 14 años. Actividad inclusiva.
- Librado al Azar, por Malumba Cuentos. Es un espectáculo de narraciones teatralizadas para niños. La dramatización de la historia se hace posible por la presencia de dos actores en escena. Uno cuenta la historia y el otro se transforma en personaje, protagonista del relato, permitiéndole a los espectadores visualizar la historia que se narra. La selección de títulos es muy amplia, desde María Elena Walsh y Gustavo Roldán, hasta Corky Paul y Valerie Thomas. Edades: 3 a 7 años.- Un ropero con historias, por Roxana Pruzan. Un ropero, un títere artista y cajones que al abrirlos invitan a la escucha de divertidas historias. Edades: 4 a 9 años.
- Contando hasta vos, por Verónica Basualbo. Narración oral de cuentos y poemas, utilizando como herramientas la voz, el gesto y el ademán. Edades: 5 a 12 años. Actividad inclusiva.
- Inventando mundos y recorriendo planetas imaginarios, por Rocha Belinque Halperín. Una viajante sorprende, entre los pasillos de la feria y convoca a compartir historias… Jugando, improvisando con los chicos, contaremos historias, entre títeres, objetos y nuestra imaginación... Edades: 5 a 8 años.
- Los cuentos del tío Luchi, por Editorial Dunken. Edades: 10 a 12 años.
- Una tarde de monstruos, por Editorial El Ateneo. Edades: 4 años en adelante.
- Creciendo con cuentos, por Biblioteca José Hernández. Banco Ciudad. Cuentos, leyendas y canciones de distintos autores. Edades: 4 a 12 años.
- ¡Terror, ciencia ficción y aventura en la Feria!, por Uranito. ¿Te gustan las historias de monstruos, naves espaciales, vaqueros y superhéroes? Entonces… ¡prepárate! No podrás perderte por nada del mundo esta narración. El terror, la ciencia ficción, el western y la aventura se dan cita en la Feria. Edades: 7 a 9 años.
- Narración de Fábulas para chicos ingeniosos, por Uranito. Reunidos en el bosque distintos animales se irán contando los cuentos más bellos acerca del sol, la cigarra, las hormigas, el ganso de huevos de oro, los ratones, los leones, los murciélagos y muchas narraciones más. Doce clásicos presentados en un formato divertido, donde cada personaje nos invita a seguirlo en sus aventuras y cada historia, a leer otra. Edades: 4 a 6 años / De 7 a 9 años.
- Vení a salvar el mundo del malvado Otor Nozlac, por Uranito. En un mundo paralelo, Otor Nozlac domina el planeta a través de los medios de comunicación. Ha prohibido el humor y cualquier actividad que distraiga a las personas de su trabajo. Ya nadie recuerda cómo reír ni lo que significan la alegría y la diversión. Pero la risa es contagiosa… por eso Abelardo, su abuelo y su novia, junto con otros artistas planean crear una epidemia de la risa y mostrar al mundo que la vida puede cambiar a través del humor y la alegría… ¡Sumate a esta aventura! Edades: 10 a 12 años.
- La fantástica historia de Miqueli, el espadachín imposible, por Uranito. Miqueli era un joven espadachín que vivía junto a sus padres en un pueblo tranquilo. Su vida transcurría como la de cualquier niño, hasta que una mañana despertó luego de haber tenido un extraño sueño sobre un bosque oscuro y húmedo, en el que el fuego lo rodeaba. Ese sueño comenzó a hacerse frecuente y decidió hablar con sus padres. Ellos le contaron su verdadera historia… ¿Querés saber más sobre Miqueli y por qué tiene esa extraña habilidad de pelar para atrás?. Edades: 7 a 9 años.
- Narración de cuentos para los más chiquitos, por Uranito. Narración de los más tiernos cuentos para los más chiquitos. Pollitos, elefantes y monstruitos son los protagonistas de estas historias que te van a encantar. Edades: 4 a 6 años.
- La fantástica aventura de Marco Polo, por Uranito. Marco Polo desea regresar a Italia después de vivir diecisiete años en China, pero el Kublai Khan no quiere dejarlo partir. Sin embargo, la muerte de la esposa del rey Arghun obliga al Khan a enviarle una nueva princesa. La caravana que lleva a Kokochin, la elegida, ha sido atacada por el temible Clan del Tigre. El peligro los acecha y deben escapar. La única vía posible para llegar a Persia es por mar y no hay nadie mejor para la misión que Marco Polo… ¿lo logrará? Edades: 10 a 12 años.
- Teatro basado en mitos griegos… ¡con títeres!, por Uranito. Narración de seis obras de teatro, en clave humorística, basadas en los mitos griegos protagonizados por Teseo y el Minotauro, Perseo, Hermes, Medusa, la Esfinge, Edipo, Apolo, Zeus, Atenea, Aracne y Melampo… ¡en versión títeres! Edades: 7 a 9 años y de 10 a 12.
- Córdoba Cuenta Cuentos y poemas. Juana La Rosa, por Editorial Comunicarte. Edades: 4 a 6 / de 7 a 9.
- Había una vez... ¿y después?, por Quipu. Narración de dos textos de temáticas relacionadas, con un acompañamiento musical en vivo. Edades: 7 a 9 años.
- El arca encantada. ¡Una narración que es una animalada! Gabriela Halpern, por Fondo de Cultura Económica. Protagonizada por todos los seres de patas, hocicos y colas que habitan el zoológico y nuestras casas. Edades: A partir de 2 años.
- El Pino Descontento; narradora: Mabel Delgado, por Sade Surbonaerense. Edades: 6 a 9 años.
- Campaña Nacional de Promoción de la Lectura. Participa: Marcela Morelo , por, Sigmar y FORO 21.
- Espectáculos
- Jugando Cuentos, por la Cía. De Teatro El Juglar. Música, títeres, juegos e historias son las protagonistas del humor, despertando la imaginación. Resaltando como siempre los valores más importantes: la familia, los limites, el compartir y el amor. Edades: 3 años en adelante.
- Las Palabras en 3D, por Malumba Teatro. Espectáculo mimodrama, el niño espectador es el que construye y completa la narración en sí mismo. Este procedimiento se asemeja a la acción de leer, ponemos en práctica al niño y estimulamos su imaginario y el hábito de la lectura. Entre nuestros títulos figuran: “Alicia en el País de las Maravillas”, la “Espada en la Piedra”, etc. Edades: 7 a 14 años.
- Attenti piatti, por Juan Sasiaín. Invita a viajar con la imaginación a otros mundos y recorrer espacios llenos de emociones, imágenes y sensaciones...el universo de los cuentos. Edades: 8 a 14 años.
- El Viaje a través de los libros para escapar del aburrimiento, por Rara Avis. Relata la travesía de tres hombres que a través de la imaginación y el gesto logran escapar del aburrimiento. Narrando aventuras que encuentran en libros o representando sucesos que ocurren en la realidad que los contiene, estos tres hombres nos mostrarán, con la magia del gesto, cómo nuestra percepción de lo “real” puede transformarse cuando se involucra la imaginación y el juego. Todas las edades.
Actividad especial
Amsterdam para chicos: Conociendo a Vincent Van Gogh
Por Editorial Arte a Babor y Fundación El Libro. La ciudad de Amsterdam, invitada de honor, será homenajeada en el Patio infantil a través de narraciones, juegos y teatro dedicados al gran pintor holandés-
A Vincent le gustan los colores. Narración, juegos y arteA partir del libro A Vincent le gustan los colores de la editorial Arte a Babor, los chicos podrán disfrutar de una espacio de arte y juegos que los sumergirá en la obra del artista. Pintaremos y jugaremos con molinos de viento, autorretratos y jarrones de girasoles. La actividad termina en un viaje a la ciudad de Amsterdam donde nos espera el museo Van Gogh. Un encuentro donde la narración, la plástica y el juego propuestos por Arte a Babor invita a los más pequeños a descubrir y hacer propio un fascinante mundo de colores y sensaciones. Edades: 4 a 10 años.
-
Van Gogh y los colores. Espectáculo teatral por Palabras imaginadasA partir de la vida y los viajes de Vincent Van Gogh los chicos recorren las distintas etapas de la obra del pintor. Acompañados por música de la época los chicos conocen sus cuadros más famosos y sus búsquedas personales. Edades: 4 a 10 años.
Durante mi visita por todos los stands me compré el libro "Caballo de cuento" de Silvia Schujer, cuenta la historia de un caballo aventurero, porque aún cuando es feliz y lo sabe, siempre sueña con probar otras vidas: ser caballo de carrera, de ajedrez, de calesita. Pero su travesía lo lleva a ser unicornio y caballito de mar. Después de vivir tantas aventuras, ¿se convertirá por fin en un caballo de cuento?
También compré el libro "La casa de los sueños" de Gabriela Sáez, cuenta la historia de un niño que cada vez que se va a dormir y sueña algo, eso sucede en la realidad.
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